Lourdes Flores Juega yan – ken – po con Xavier Barrón en el congreso

Debate presidencial Alan García- Alejandro Toledo.Perú 2001


Debate previo a la segunda vuelta electoral, entre los candidatos a la Presidencia del Perú: Alan García Pérez (Partido Aprista Peruano) y Alejandro Toledo Manrique(Partido Perú Posible), moderado por el periodista Güido Lombardi, llevado a cabo el 18 de Mayo del 2001 en el Hotel Marriot de Miraflores en la ciudad de Lima.

APRA – Spot Valicha Estrellas


Este es Uno De Los Spots Publicitarios Que Sacaron En La Campaña De Alan Garcia Perez cuando Postulaba a la presidencia

La matanza de Barrios Altos I parte


Este documental de Bruno de Olazabal emitido hoy (09-12-07) por Canal N en vísperas del inicio del juicio a Alberto Fujimori.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Bruno de Olazábal
Producción: Coordinadora Nacional de Derechos Humanos
Guión: Bruno de Olazábal
Fotografía y cámara: Miguel Piedra
Sonido y asistencia de cámara: Aldo Callegari, Christopher Luna Victoria
Edición on line: Edgardo Castañeda
Lugar y fecha: Lima, 2000
Duración: 25.15 minutos
Género: Reportaje

Sinopsis
El 3 de noviembre de 1991 integrantes del grupo paramilitar Colina irrumpen en una pollada en Barrios Altos y matan a 16 personas, dejando a cuatro gravemente heridas. Bruno de Olazábal reconstruye esta historia a partir del testimonio de los sobrevivientes.

Bruno de Olazábal (Lima, 1964-2003)
Periodista. Transitó por casi todos los canales de televisión de Lima destacando como uno de los mejores reporteros de investigación. Sus últimos trabajos forman parte de una serie de reportajes especiales sobre el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Alan García es pifiado en el congreso 1990

Alan Garcia 1985 ONU Deuda Externa Naciones Unidas

Crisis de los 80s – 4ta parte – Gobierno de Alan García


ASPECTO ECONÓMICO
Alan García recibe un país sumido en una crisis económica, un país que se había declarado en banca rota y por lo tanto no pagaba la deuda externa desde hacía algún tiempo, con una inflación considerablemente importante. Alan García llega al poder bajo una mística muy propia del partido al que pertenecía, con un discurso muy atractivo tanto para los empresarios como para la clase media e incluso lleno de esperanza para los pobres. La política económica que García buscó implementar estaba basada en el aumento del PBI y que cuando este aspecto estuviera solucionado, Sendero no tendría un caldo de cultivo del cual sacar más militancia para su partido, puesto que el descontento popular fue uno de los principales motivos para que algunas personas fueran captadas por este grupo terrorista (a pesar de que estos eran una minoría a comparación con aquellos que eran captados de manera forzada). Este plan de gobierno implicaba una alianza extraoficial con el grupo de los empresarios nacionales, quienes serían beneficiados por las políticas estatales luego de comprometerse a reinvertir en el país, para así poder mantener el modelo de crecimiento. He aquí su principal fallo, no consideró que la mentalidad de los empresarios los llevaría a invertir donde su dinero les produjera mayores beneficios y no en su propio país por algún tipo de nacionalismo progresista. En un principio García recibió el apoyo incondicional de la élite empresarial peruana que vio en él un medio para utilizar al estado, pero llegando al final de su primer año comenzaron los roces entre estos aliados, esto a causa de que García buscó que los empresarios cumplieran con su parte del acuerdo y que reinvirtieran en la industria nacional. Esta tensa situación fue en un creciente aumento llegando a su punto crítico cuando García anunció la estatización de la banca. Otra de las propuestas económicas de García fue la de limitar el pago de la deuda externa a solo el 10% de las exportaciones. Esto no fue muy bien recibido por el FMI, con quien las relaciones se hicieron más tensas y con el grupo de países más desarrollados y principales acreedores de la deuda externa peruana. Esta medida tuvo un doble efecto, pues a lo ya antes referido se le suma también el apoyo inicial por parte de la comunidad latinoamericana, que para ese entonces se encontraba en una situación similar, pero esto se vio truncado gracias la llamada Matanza de los penales, que debilitó la figura de García ante la comunidad internacional. El control de precios y la disminución de la presión fiscal sobre la sociedad era parte de la política económica, lamentablemente esto trajo como consecuencia que el estado se fuera quedando paulatinamente sin fondos, lo que a su vez, produjo que el estado tome medidas muy poco recomendadas como la emisión de dinero sin fondos gracias al control que el gobierno ejercía sobre el Banco Central de Reserva o la creación de un dólar alterno (Dólar MUC), que trajo consigo una gran espiral de corrupción que siempre iba en aumento. Esta política económica intervencionista propulsada por García generó una falsa impresión de bonanza económica, basándose en el control del tipo de cambio, manteniéndolo por encima del equilibrio del mercado. Esto generó una expansión monetaria que benefició tanto a los empresarios como a los más pobres. El fracaso de esta política fue acelerado por la coyuntura internacional la cual no permitía a países tercermundistas como el Perú mantener una política de subsidios lo suficientemente constante como para que mostrara resultados a largo plazo. Para 1988 García por fin admitió que su modelo económico había fracasado e implemento el primero de muchos paquetazos: la gasolina subió el 50%, se aumentaron los intereses bancarios, la devaluación de la moneda oficial aumentó, etc. Para abril del 88 la inflación ya bordeaba el 210%, la economía de guerra había sido puesta en marcha. Para el final del gobierno de García la situación llegó a límites críticos. 2 168 482 % de inflación acumulada en todo su gobierno, consumo per cápita menor a 50%, el subempleo llegó al 73%, el ingreso fiscal cayo como nunca antes y nos convertimos en repelente de inversionistas extranjeros. Es por ello que el gobierno de García ha sido catalogado como el peor gobierno de la historia del Perú.

Crisis de los 80s – 3ra parte Gobierno de Alan García


GOBIERNO DE ALAN GARCIA:
ASPECTO POLITICO
En las elecciones presidenciales de 1985 sale electo Alan García Pérez. El proclamado heredero de haya de la torre. Esto fue posible gracias al gran respaldo social que el joven aprista gozaba. Usaba una retorica que incluía ideales progresistas y entusiastas combinándolos con promesas populistas. Su carácter pseudo izquierdista lo llevo a captar los votos de la población juvenil con gran éxito. La decepción de la experiencia Belaunde también influye en el éxito de García. (AP consiguió solo el 7% de los votos).
Al finalizar el primer año buscó la formalización de su pacto extraoficial con los empresarios (los doce apóstoles). Sin embargo, la política iniciada por García generó desconfianza en el sector financiero, por lo que los inversionistas optaron por invertir en el extranjero ya que resultaba menos riesgoso.
El joven garcia se enfrento a serios problemas políticos (matanzas).
Por otro lado, García aplicó una política de aumento de la burocracia para así cubrir el favoritismo político que le debía a sus partidarios. De esta manera organizó un complejo sistema de salarios que terminó por aumentar la dependencia de la población por los subsidios. El dramático resultado: 2 178 482% de inflación, un alto porcentaje de subempleo con sueldos irrisorios y un caos social generalizado.
Al final del gobierno de García, vemos a una sociedad que no confiaba más en los partidos políticos tradicionales. Esto se traduce en el éxito de Alberto Fujimori en las elecciones del 90, un outsider con propuestas técnicas, nuevo en la escena política y “antipolítico” en su discurso.

ASPECTO SOCIAL
VIOLENCIA POLÍTICA
Para 1985 Sendero ya se había expandido a varios departamentos. En el gobierno de García se reafirmó la política de las fuerzas armadas de reprimir violentamente cualquier manifestación popular con sospechas de influencia terrorista (política de tierra arrasada), a pesar de que esta política tuvo una revisión para cambiarla. Para ese entonces, Abimael Guzmán, líder del partido, creía que estaba en condiciones de tomar el poder gracias al respaldo popular y armado que tenía. El sector de la población que más sufrió los estragos de la violencia política fue el campesinado. Éste estuvo entre dos fuegos: el de las fuerzas revolucionarias (sendero luminoso y MRTA) y el de las fuerzas armadas (que aplicaba el plan de Tierra Arrasada). Pero estos campesinos no permanecieron impasibles ante el abuso. Es así como, alrededor de 1988, se forman comités de autodefensa y rondas campesinas en los lugares donde el apoyo estatal no llegaba del todo o simplemente no llegaba para combatir al enemigo terrorista. La violencia política gestada en el campo, obligó a que muchos campesinos huyeran a las ciudades, a las cuales, el terrorismo llegaría tiempo después.

CONSECUENCIAS EN LAS CIUDADES
La crisis social, económica y política afectó de diferentes maneras a las ciudades principales del país. La corrupción radicalizada del aparato estatal chorreó a todos los estratos sociales. Un ejemplo de esto es la existencia, detrás de las largas colas por alimentos, de un mercado negro que lucraba a modo de mafia con los productos de primera necesidad. Además la prostitución y la delincuencia, traducida en problemas de pandillaje y el denominado piraña, eran opciones ya no tan extremas que se presentaban como la solución a la precaria realidad de las carencias. La consecuencia, como en todas las crisis, es el retroceso de la sociedad y la expansión de la anomia (ser pendejo). Agreguémosle a esta crisis la ineficacia de la policía, que en muchas ocasiones ejercía roles de complicidad. El motivo, una vez más, llevar algo de comer a casa.

LA MOVIDA SUBTE El rock subterráneo es una expresión musical que se convirtió en un modo de vida de la juventud marginada que sufrió la violencia política de esos años en las ciudades. Las letras insultantes del rock subte nos muestran de forma cruda la realidad de la época. La crítica abierta al gobierno, los abusos de personajes singulares como los choferes de combi, los policías, etc. son la fuente de inspiración para una juventud claramente dolida y excluida de un futuro que se les prometió y que no vieron. EL roce de estos grupos de jóvenes con la izquierda revolucionaria fue renuente a pesar de que estos los veían como un potencial de nuevos partidarios y seguidores. La respuesta de estos jóvenes era escasamente activa y militante, pero si existieron casos, como el de Saul Omiso, vocalista del grupo Sociedad de mierda que estuvo inmerso en las filas del MRTA. Casos como estos no eran frecuentes pero no por estar en contra de la ideología sino por la falta de voluntad y compromiso. Este movimiento se limitó a ser verbal y musical.

Crisis de los 80s -2da parte Gobierno de Belaunde


GOBIERNO DE BELAUNDE
Aunque para su segundo gobierno Belaúnde tenía más garantías contra los golpes de estado, estipuladas en la Constitución del ´79, esto no significó que el presidente tuviera más confianza en las FF.AA., ya que se omitió la redefinición de las relaciones cívico- militares. Esto fue evidente en sus primeros discursos, donde establece la no-intervención del gobierno democrático en asuntos militares. Con esto las FF.AA. logran una gran autonomía institucional, la cual es agravada en cuanto el nuevo gobierno no afianza el poder democrático sobre el militar. Es evidente que el presidente temía darles mucho poder a los militares, pues esto aumentaba las posibilidades de golpe.
Respecto a la situación internacional en la cual se desarrolla el gobierno, cabe destacar que América Latina llega a un punto crítico en 1982. México se declara en bancarrota, por lo tanto no puede continuar pagando su deuda externa. Lo mismo hicieron Brasil y Argentina, en el caso del Perú su crecimiento se vio afectado llegando a un porcentaje negativo de ()12,2%. Esto ocasiona que organizaciones como el FMI plantee medida para superar la crisis. Estas medidas se basaban en la sinceración de precios (es decir quitar cualquier tipo de subsidio) de modo que al tener menos consumo, las importaciones bajaran y este saldo positivo en la balanza comercial permitiría el pago de la deuda. Es en este gobierno donde se dan las primeras medidas de corte neoliberal con una apertura al mercado externo (con medidas a favor de la inversión petrolera y minera), la liberalización del sistema financiero, la elevación de los precios, disminución del salario real y pago de la deuda externa.
En 1980 aparece en la escena política un grupo formado bajo la ideología de Mao. Sus inicios se remontan a 1960 a raíz de la división del partido comunista Bandera Roja, luego en 1964 hay una nueva división de la que surge Patria Roja y en 1970 otra última división de la que surge Sendero Luminoso. Este grupo se va preparando militarmente y expulsando a todos los miembros moderados del partido, de modo que solo quedan los radicales.
La reacción contrainsurgente fue muy lenta. Había muy poca comprensión acerca de las dimensiones y el carácter del nuevo conflicto. Se desconocía la organización e intereses de Sendero, por lo que se trato como un asunto de carácter criminal antes que político. Belaúnde interpretó el conflicto como similar al del MIR en el 65, no tomando en cuenta los grandes cambios sociales y políticos dados desde esa fecha en el Perú. Por ello, se pensó que los encargados de resguardar el orden serían las fuerzas policiales (Los sinchis). Asimismo, este desconocimiento del partido insurgente era general. Los partidos políticos formales formulaban sus propias tesis acerca de esta organización, por ejemplo, la izquierda le atribuía responsabilidad directa a la CIA y al SIN, mientras que la derecha a la izquierda.
El fracaso de las fuerzas policiales se debió a la confluencia de factores negativos que mellaban su desempeño como por ejemplo la falta de entrenamiento en acciones contrainsurgentes; las acusaciones de corrupción; la carencia de recursos para combatir; ). El camuflaje de sendero entre la población y la geografía complicada.
En consecuencia, entre el 82 y el 83 se duplican las bajas policiales, se aumenta en 9 el número de victimas civiles y en 40 el número de presuntos sospechosos.
Bajo estas condiciones y ante la inminente incapacidad de las fuerzas policiales para controlar el conflicto, Belaúnde decide otorgarle la responsabilidad a las FF.AA. de tomar acciones en los más de 40 poblados que se encontraban en estado de emergencia. Es importante tener en cuenta que este mandato les da una posición especial y hasta superior a las formalmente permitidas a las FF.AA., ya que si bien estábamos bajo un régimen civil, ni el poder judicial, ni el congreso podían supervisar o formular la política contrainsurgente que se llevaría a cabo.
Subsiguientemente, sin un estrategia adecuada, sin reconocimiento del real enemigo y buscando una victoria rápida, las FF.AA. tuvieron como pilar a la lucha militar. Como resultado , el periodo del 83 al 84 culminó con 5 mil muertos en un territorio de menos de 500 mil habitantes.

Crisis de los 80s – 1ra parte


Durante la década de 1980, el Perú sufrió una fuerte crisis económica y social, debido al descontrol del gasto fiscal, una considerable deuda externa y la creciente inflación. Los inicios de esta crisis los podemos encontrar alrededor de 1976, sin embargo, es en 1982 en que casi todos los países latinoamericanos y caribeños habían sido afectados por la más profunda y prolongada recesión económica de los últimos 50 años. Es en ese momento en el que todas las crisis peruanas convergieron y se manifestaron, de la manera más crítica, en la sociedad.
Fue también a partir de 1980, que el Perú regreso a la democracia, luego de la revolución de las fuerzas armadas, las cuales estuvieron en el poder por doce años. Al comando del general Juan Velasco Alvarado, se instauró un régimen de corte estatista que impulsó profundas reformas que globalmente y a largo plazo, tuvieron un impacto principalmente negativo en la economía nacional. Hacia fines de los 80, el gobierno militar, con todas las reformas producidas, se encontraba frente al descalabro económico y aunque se había dado un cambio de mando en la cúpula militar y que la presidencia había sido asumida por el General Francisco Morales Bermúdez, el fin de la Revolución fue inevitable.
La constitución del 79 es producto de una asamblea constituyente celebrada ese mismo año. Dicha constitución mantenía el régimen bicameral, una cámara de diputados y otra de senadores. Además, se retiró la última restricción impuesta al voto y se estipuló que los votantes debían ser mayores de 18 años. También se aplica, en esta constitución, la condición de la necesidad de obtener más del 50% de los votos válidos para salir electo presidente. Asimismo, se estipula que todos los ciudadanos con capacidad de voto tienen derecho de asociarse en partidos políticos y de participar democráticamente en ellos. A su vez, se permite la participación de todos los partidos políticos formales en las elecciones. Bajo esta constitución, se convocó a elecciones generales en el 80 donde Fernando Belaunde Terry fue electo presidente.
Belaunde llegó por segunda vez al poder, luego de que Velasco le hiciera un golpe de estado en 1968, poco antes de terminar su primer mandato. Se pusieron grandes expectativas a este segundo gobierno ya que auguró, por fin, la restauración democrática. Belaunde se rodeó de un equipo económico liberal, sin embargo, las reformas económicas propuestas no pudieron ser aplicadas en su mayor parte. En este gobierno el país paso por diversas crisis: un fenómeno del niño que lo afectó gravemente, el desencadenamiento de una crisis económica y la caída del precio de los metales, pero el problema más grave fue la organización terrorista Sendero Luminoso, que le declaró la guerra al Estado peruano. Este gobierno no pudo responder adecuadamente ante la ofensiva terrorista.

Elecciones de 1980
Luego de la creación de la nueva Constitución se llamó a elecciones en 1980 teniendo como candidato al APRA. Este partido estaba en crisis debido a la muerte de Haya en el 79 y es por esta razón que dentro del partido no se podía hallar consenso a propósito de la relación entre el partido y su postura oficial ante la sociedad. Estos debates internos generan un desgaste del partido. Finalmente se proclama como candidato a Armando Villanueva del Campo. A él, lo acompañó Andrés Townsend, un aprista más conservador que perdió la candidatura presidencial en las elecciones internas del partido.
Villanueva del Campo tuvo una campaña electoral muy desfavorable ya que además de afrontar la crisis interna aprista, su poco carisma hizo que su campaña fuera asociada con los tiempos más violentos del APRA.
Otro propuesta electoral era la Izquierda pero para está época ya no era una opción coherente, ya que al final terminó dividida:
Sin embargo, gracias a las pugnas partidarias y las ambiciones incontroladas de sus líderes, la izquierda involuciona y se convierte nuevamente, como en los setenta, en las izquierdas: se divide en cinco listas (UNIR, PRT, UDP, FOCEP, UI).
Aunque Luis Bedoya Reyes era también considerado un candidato de fuerza por el PPC con sus dos gestiones municipales relativamente exitosas, no pudo contra el carisma de Belaúnde.
Bajo este contexto electoral Acción Popular resulta una oferta muy prometedora, ya que no tiene desgaste político por no haber participado en la Asamblea Constituyente, la cual fue declarada inconstitucional por haber sido dirigida por un gobierno militar. Es gracias a este rechazo a la imposición militar que Belaúnde recibe gran apoyo del electorado
Por otro lado, el mismo día de las elecciones se da una de las primeras muestras del caos social que nos esperaba. Sendero Luminoso quema las ánforas electorales en Chuschi, declarando así su inconformidad con las elecciones.